En un escenario donde la industria del norte enfrenta mayores exigencias en seguridad, automatización y estándares corporativos, el Centro de Formación Minero Industrial CEFOMIN ha fortalecido una estrategia académica diseñada para responder directamente a las necesidades reales del territorio.
Lejos de declaraciones abstractas, el modelo formativo de CEFOMIN se estructura sobre cinco ejes concretos: seguridad operacional y control de riesgos críticos; formación por competencias con fuerte énfasis práctico; calidad y estandarización formativa; sustentabilidad y cumplimiento ambiental; y transformación digital vinculada a la Minería 4.0 y el uso aplicado de datos.
Estos pilares dialogan con un entorno productivo cada vez más exigente, donde compañías mineras con altos estándares de desempeño, disciplina operacional y cumplimiento normativo. A ello se suma una operación instrumentada, automatizada y basada en información en tiempo real.
La estrategia académica de CEFOMIN parte desde una premisa clara: la formación debe diseñarse desde lo que el trabajador o trabajadora debe ser capaz de hacer en faena.
Cada programa comienza definiendo la competencia general esperada, las condiciones de ejecución y los estándares de seguridad asociados. A partir de ahí se estructuran aprendizajes observables, prácticas guiadas y evaluaciones por desempeño.
La actualización técnica responde a criterios de pertinencia y actualidad, considerando normativa vigente, procedimientos mandantes, tecnologías emergentes —como sensores, telemetría, termografía, SAP PM o analítica aplicada— y los cambios operacionales propios de la Minería 4.0, tales como mantenimiento predictivo, control remoto y trazabilidad digital.
La práctica como eje central del modelo
En minería, la comprensión teórica por sí sola no es suficiente. Por ello, la práctica constituye el núcleo del modelo académico.
Las actividades formativas simulan escenarios reales de operación, incorporando toma de decisiones, coordinación, variabilidad del entorno y control de desviaciones. La evaluación se realiza mediante instrumentos estructurados —listas de cotejo, rúbricas y criterios habilitantes— que priorizan la seguridad como condición esencial de aprobación.
En este enfoque, si un control crítico falla, la práctica no se considera lograda, aunque exista dominio conceptual. La seguridad no es un módulo aislado: es un criterio transversal de diseño.
Articulación con la industria y el territorio
La propuesta académica se construye en diálogo permanente con actores del entorno productivo, instituciones públicas y comunidades locales.
Con la industria, el trabajo se centra en levantar brechas reales, riesgos críticos y procedimientos específicos. Con el sector público, se asegura cumplimiento regulatorio y trazabilidad normativa. Y con las comunidades, el foco está puesto en la empleabilidad efectiva, considerando brechas educativas y condiciones socioeconómicas.
Este enfoque permite ajustar perfiles, metodologías y evaluaciones al contexto del norte grande, evitando modelos formativos desalineados de la realidad operativa.
Desafíos actuales y proyección estratégica
Entre los principales desafíos identificados por el área académica se encuentran las brechas de base en habilidades fundamentales, la aceleración tecnológica, la exigencia creciente de estándares corporativos y la necesidad de evidenciar aprendizaje y transferencia efectiva al puesto de trabajo.
Para abordarlos, CEFOMIN ha fortalecido el diseño por competencias, las micro–prácticas progresivas, la evaluación formativa con instrumentos claros y la incorporación transversal de capacidades digitales.
De cara a los próximos años, la institución proyecta una hoja de ruta centrada en la integración aplicada de la Minería 4.0, una evaluación más robusta y trazable, la incorporación de criterios de sustentabilidad operativa y el desarrollo de trayectorias formativas modulares que permitan certificaciones progresivas y movilidad laboral.
En síntesis, CEFOMIN reafirma su sello histórico: formación práctica, pertinente y conectada con la industria, elevando el estándar académico en un entorno donde la seguridad, la digitalización y la disciplina operacional marcan la diferencia.





